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Una nueva solución para la hipertensión

Se sabe que el silicio protege las arterias de varias formas (no en vano la aorta es la parte del cuerpo donde se concentran las mayores cantidades de silicio).

 

Por ejemploEl silicio orgánico confiere integridad al tejido elástico de la arteria, determina la elasticidad de la misma, la impermeabiliza frente a los lípidos y los depósitos de calcio, y mantiene la integridad enzimática que protege al tejido arterial de los cúmulos de grasas. Por tanto, es obvio que este mineral es un buen protector vascular que conserva la estructura y metabolismo de las paredes arteriales. Pero, además, el silicio disminuye los niveles de colesterol y combate la hipertensión.

 

Según los estudios del científico Default y del cardiólogo Roland Rager, el deterioro de las fibras elásticas de las arterias está determinado en buena medida por la pérdida de silicio. Además, la pérdida de silicio hace que las fibras elásticas se deterioren y se fragmenten favoreciendo su permeabilidad a los lípidos, empobrecimiento que antecede a los depósitos de grasas y de calcio en las paredes arteriales. El proceso de formación de las placas de colesterol corre paralelo con la pérdida de silicio. Así que a mayor pérdida de silicio más profunda es la calcificación de la placa de colesterol.

Las arterias de los niños presentan 4 veces más silicio que las de personas de edad avanzada. Una arteria con ateromas tiene de 10 a 20 veces menos silicio que una arteria normal.

Además el silicio orgánico actúa también sobre los problemas de circulación venosa (como las varices y las hemorroides), ya que mejora el tono de las paredes venosas y combate el edema y la inflamación por lo cual permite mejorar molestias como las piernas pesadas.

En definitiva, el silicio orgánico constituye un medio eficaz y sencillo de prevención y de tratamiento del deterioro de las arterias y un buen protector de la función cardiovascular.